jueves, 9 de agosto de 2012

AUTOGRAFIA.


Sarita del Socorro Gaona Huamán.


Nací en la ciudad de Cajamarca el 04 de octubre de 1994.Mis padres son Tomasa Huamán Cusco y Segundo Lorenzo Gaona Tafur, soy la última de hija de ocho hermanos:

La mayor María, es una gran madre de familia; Wilder es uno de mis hermanos que a pesar de no tener estudios superiores siempre es mejor  cada  día junto a su familia; Nélida es la primera de mis hermanas  que logró estudiar superior y en estos momentos lo ejerce y cuenta con una familia grandiosa; Wilson es el más alegre de mis hermanos lucha porque su hijo cumpla los sueños que algún día le fueron esquivos; Yolanda  es una excelente profesional se dedica tanto a ejercer su carrera como a su familia; Jaime es uno de mis hermanos que al igual que yo, eligió por estudiar una carrera del CECA  de la Universidad Nacional de Cajamarca y; Silvia estudia Turismo y Hotelería y está feliz con su carrera porque es lo que a ella le gusta y por



Crecí en la ciudad de Cajamarca,  a los dos  meses de nacida muere mi abuelito y ahora solo cuento con mi abuelita, la única de mis cuatro abuelitos.



Mi educación inicial lo realicé en el jardín estatal N° 17-Cajamarca,  pues era el jardín donde habían estudiado mis hermanos y era el más cercano a mi casa. Fue allí donde pasé momentos agradables y felices junto a mis compañeros y mi prima, que desde ese entonces comenzó a estudiar conmigo, pues fue en la universidad cuando nos tuvimos que separar.

Desde entonces he llevado a cabo mis estudios en instituciones educativas del estado, ya que mis padres son persona, no de bajos recursos económicos  si no que tienen el ideal que el colegio no hace al alumno, es el alumno quien  hace al colegio. Pues nosotros somos hijos que lo único que queremos  paras nuestros padres es darles felicidades.



A los seis años empecé el nivel primario y lo hice en a la escuela N° 82012 conocida también I.E. “Toribio Casanova López”,  donde fue que conocí compañeras que hoy en día seguimos viéndonos y nuestra amistad es cada vez más grande.

A los siete años de edad mi hermano Wilder era padre de una niña hermosa Valeria, nacida en lima, mis padres me llevaron a conocerla, una linda niña. A los ocho años mis padres decidieron bautizarme, y fue donde me acerque más  al amor de Dios.



En  quinto de primaria me enseñó  una profesora que todos le tenían miedo, pero fue en ese grado que comprendí que a las personas no se les debe juzgar sin  haberlas conocido. Pues mi profesora fue una de las mejores maestras que he tenido, le gusta dialogar con sus alumnos y apoyarlos en lo que pueda.

En sexto de primaria decidí hacer mi primera comunión en la Parroquia San Pedro, pues era donde mis hermanos lo habían hecho y fue una increíble experiencia de haber conocido al ser más grandioso del mudo, los domingos cada vez que nos tocaba ir a la parroquia me sentía contenta de hacerlo. El día más importante fue cuando por primera vez podía recibir el cuerpo de Dios y fue algo mágico saber que Dios ahora formaba parte de mi. Y este año fue donde mi hermano Wilson comprendió lo que sentía ser padre, nació mi sobrino, el que en la actualidad es el menor de los nietos, de los varones. Fue también este año donde mi hermano Wilder nuevamente era padre de una niña hermosa, Camila y que nació en Cajamarca, como vivía en lima sus hijos mayores habían nacido allí. En este realice mi viaje de promoción a la ciudad de Trujillo  y fue uno de los mejores viajes que he tenido, fue la primera vez que viajaba sin mis padres y me divertí mucho con mis compañeras.



A los doce años entre a la secundaria en la I.E. Nuestra Señora de la Merced,  una de la pocas instituciones técnicas que hay en Cajamarca, que te forma para la vida. El taller tú lo escoges,  recuerdo que en primero me tocó cocina y repostería, en segundo el taller de Bordados a máquina, pues fue el taller que me gusto más y el resto de mis estudios decidí continuar con el mismo taller. En esta Institución-Educativas  cuentan con muy buenos profesores a las mejores amigas.

Cuando estaba en segundo mi tía muere con un cáncer, uno de mis más recordados  grados fue en tercero, cuando gané por primera vez el concurso de matemática y fue cuando descubrí que gustaba esta área. También desde ese año mi padre realiza chocolatadas para los niños de Otusco, no le va mal, gracias a dios.

En cuarto año fue muy agradable para mí, porque este año hice mi confirmación junto con mis compañeras, se realizó en al iglesia San Pedro y así confirme mi fe a Dios.



También en ese año cumplí mis quince años, mi padre me obsequio una laptop, mi madre y mis hermanos me regalaron una hermosa fiesta, donde asistieron mi familia y mis amigas.



Pues todos dirán que quinto es el mejor grado por lo de la promoción, pero ese también fue uno de los grados que marcó la vida de toda mi promoción , con concurso “Lideres del Saber”, de donde todos esperábamos ser una de las secciones que pase a la final, donde obtendríamos el sueño de toda promoción “El baile”, después de tantas alegrías y esfuerzos cuando estábamos en la semifinal nos tocó competir con una sección del mismo colegio, recibimos una gran decepción, al ser eliminadas del concurso.



Pero se dice que cuando termina una etapa comienza otra, era momento de prepararme para postular a la Universidad Nacional de Cajamarca, al principio mis temores eran muy grandes, miedo al fracaso o más bien miedo a entrar a un mundo desconocido, pero la vida está llena de retos. Después de dialogar con mis padres les comente de mis temores en el estudio y ellos me dijeron que este segura de mi misma por tal motivo me inscribí en la academia.

Los primeros días fueron muy difíciles, pero lo superé con esfuerzo y responsabilidad.



En muchas de las ocasiones, cuando me sentía agotada, mis padres y mi familia me decían que al final de tanto esfuerzo, existía una gran recompensa y siguiendo sus consejos seguía luchando, cada domingo después de los simulados de la academia, al ver mi puntaje que no era el mejor sentía que mis sueños se alejaban más de mí. Pero al mismo tiempo eran lo que me impulsaba a seguir luchando para para conseguir mis sueños.



Faltando una semana para el examen de admisión mis padres se sentaron a dialogar con migo y me dijeron: tú ya eres una ganadora. Llego el día esperado, mis padres juntos con mis hermanos y demás familiares más allegados, se reunieron esa mañana para desearme suerte.



 Después mi padre y mi cuñado me llevaron a dejarme a la puerta de la U.N.C., cuando llegamos vi que eran muchos de los jóvenes que tenían los deseos de ingresar al igual que yo, al dirigirme a la fila escuche que varios de los jóvenes ya venían intentándolo más de una vez, fue eso que, e hizo tranquilizarme pues para mí era la primera vez que lo intentaría. Durante el examen solo me concentré en resolver mi examen, luego cuando la sirena sonó pues sentí que me había faltado tiempo, pero ya no podía hacer nada, nos dijeron que el examen había terminado y todos salimos con nuestros exámenes revisándolos, esperando que nuestra respuesta sean las mejores.

En la noche del mismo día dieron los resultados, por la internet vi que mi prima había ingresado a Industrias Alimentarias, pensé que mis intensiones se habían acabado, pero luego todos al unísono gritaron la expresión ingreso. Después vino las felicitaciones de mis familiares y al final de mis padres  que para mí era muy importante saber que le había cumplido y todo su esfuerzo no había sido en vano Al día siguiente hice mi matricula en la carrera profesional de economía, a la cual me había presentado.



Ahora con mis 17 años de edad solo me queda esforzarme para ser una buena profesional en mi carrera.

Soy una persona feliz y orgullosa de ser quien soy, pues a pesar de llevar una vida ordenada, las cosas no siempre han sido fáciles; he necesitado esforzarme mucho y dar lo mejor de mí para poder ser diferente. Recuerdo que desde pequeña me ha gustado la perfección en lo que hago, siempre trato de hacer las cosas nuevamente o buscar otras salidas si algo está mal.



En mi futuro sé que con mucho esfuerzo lograré hacer que mis sueños se cumplan y que nada me da por vencida, espero terminar el año con ninguna preocupación como era en el colegio, que las vacaciones están hechas para disfrutarse y espero que mis cinco años en la universidad sean grandiosos a pesar de los tropiezos que seguramente tendré.


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